sábado 8 de marzo de 2008

El último invento: el orgasmo democrático.


Las campañas electorales dan tanto de sí...
Sé que soy repetitivo. Que este asunto ha dado la vuelta varias veces por el país. Que se ha visto en tantas televisiones y tantos blogs. Debería añadir algo, al menos, creativo. Pero me limito, como tantos, a reproducir el vídeo del inefable Zerolo (vaya apellido, por cierto), porque su canto al orgasmo es tan elocuente en sí mismo... los que le da su marido y los que le da Zapatero.
Pienso que su marido estará celoso, quizá, del adulterio.
Zapatero como máquina de orgasmos democráticos, sobre todo dándote por el culo, como hace el marido de Zerolo.
Toda una definición de modelo de persona, de sociedad, de país. Unos quieren construir otra cosa. Estos quieren construir eso. Pero supongo que está con ellos la mayoría de la población.
Al cabo, todos queremos un orgasmo tras otro. Con el mínimo esfuerzo, por lo demás.
Vota ZP. Te estremecerás de placer.
Lo que hay que ver. Lo que hay que oír.
Ese no es mi modelo de país. Pero insisto: estoy equivocado. Lo confieso.